Los mejores alimentos para subir las defensas del cuerpo

By | 28 Septiembre, 2014

Una de las mejores maneras para lograr tener un sistema inmunológico saludable es mantener una buena nutrición. Cuando uncélula asesina patógeno entra en el cuerpo, el sistema inmunitario lo reconoce y el cuerpo produce un ejército de células inmunes especializadas en deshacerse de este patógeno. Y lo que necesitan estas células con el fin de crecer en número son nutrientes esenciales como las vitaminas, minerales, aminoácidos y ácidos grasos.

Esta es la raíz de la conexión dieta-inmunidad. Los nutrientes son esenciales para un óptimo funcionamiento de la respuesta inmune e impulsar una buena defensa contra los patógenos. Las deficiencias de nutrientes, así como el envejecimiento, pueden afectar a las defensas del huésped y aumentar la aparición de agentes patógenos.

Los siguientes nutrientes son prometedores por sus efectos beneficiosos sobre el sistema inmune:

La vitamina C

Muchas personas creen fervientemente que la vitamina C aumenta la función inmune y ayuda a combatir los resfriados. Por desgracia, la ciencia esta lejos de demostrarlo pues aunque existen algunos estudios que muestran una mejora en la función inmune, también existen otros que no muestran ningún efecto. De acuerdo con el Instituto nacional de salud, más de 30 ensayos clínicos han examinado los efectos de la vitamina C en la prevención del resfrío, pero en general ninguno es compatible con una reducción significativa en el riesgo.

Aún así, no hay nada malo en tomar alimentos ricos en vitamina C, como la papaya, el pimiento rojo, el brócoli, las fresas, los cítricos o los tomates como parte una dieta saludable.

La vitamina E

Su papel documentado en el sistema inmunológico ha llevado a los investigadores a estudiar los beneficios de la vitamina E. Según recientes estudios la administración de suplementos de vitamina E puede ser útil para reducir el riesgo de infecciones respiratorias superiores, en particular, el resfriado común. Los alimentos envasados ​​con la vitamina E son las nueces, aceitunas y verduras de hoja verde.

Zinc

Estudios científicos han demostrado que las personas con bajos niveles de zinc en suero experimentan con el doble de frecuencia la neumonía (así como con mayor duración y usando más antibióticos), en comparación con aquellos que tienen niveles de zinc suficientes. En un estudio de 2007 en el American Journal of Clinical Nutrition, los suplementos de zinc dieron lugar a un 65 por ciento menos de casos de infección. Pero cuando se trata de la gripe común, los resultados son discutibles. Algunos estudios muestran que el zinc ayuda y reduce la duración de los resfriados, mientras que otros estudios no muestran tal efecto. Fuentes de alimentos ricos en zinc son las carnes rojas y de aves, mariscos, frijoles, nueces y queso.

La vitamina D

Aunque no existe una gran evidencia, los científicos reconocen que la vitamina del sol puede tener funciones importantes en el sistema inmunológico. La investigación muestra que los pacientes con tuberculosis responden mejor cuando son tratados con vitamina D o la luz solar. Además, es posible encontrar vitamina D en productos lácteos enriquecidos, las setas, el salmón y las sardinas.

Probióticos

Estos microorganismos vivos pueden ejercer beneficios para la salud mediante la mejora de la cantidad de bacterias beneficiosas en el intestino. Varios estudios muestran que los tipos correctos de probióticos aumentan la respuesta inmune. Sin embargo, sólo ciertas cepas de probióticos han sido probadas por sus beneficios inmunológicos, por lo tanto, es importante buscar pruebas clínicas. Son alimentos ricos en probióticos el yogur, el kefir, las chufas (y por extensión la horchata) o la leche fermentada entre otros.

Setas

Las setas están captando continuamente la atención de los científicos en sus investigaciones debido a sus propiedades para combatir el cancer de próstata y mama y por como son capaces de estimular el sistema inmunológico. Tanto es así que, en un experimento científico en el que se alimento a ratones con polvo de setas de botón blancas, se logró que la actividad de las células asesinas naturales aumentara significativamente.

Conclusión

Así que ¿debemos  tomar grandes dosis de nutrientes esenciales para reforzar nuestro sistema inmunológico? No se puede decir con certeza, ya que a veces aumentar el nivel requerido de nutrientes puede incidir negativamente en el sistema inmune. Además, debido a la genética, no todas las personas responden igual a los alimentos.

También es importante tener en cuenta que los alimentos contienen multitud de nutrientes que trabajan al unísono para proporcionar beneficios a la salud en comparación con los suplementos, que sólo ofrecen uno o dos nutrientes. Así pues, en definitiva, el mejor enfoque para promover un sistema inmunológico saludable es comer una dieta de alto valor nutritivo que satisfaga todas las necesidades de cada cuerpo.



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